
Los juegos son un buen material para gamificar el aprendizaje de nuestros alumnos y alumnas. Permite que aprendan conocimientos, habilidades y valores de forma divertida y sin darse cuenta. Por ello, es importante elegir recursos educativos que tengan una finalidad pedagógica.
Algunas preguntas importantes que plantearse antes de llevarlo a práctica: ¿Qué utilidad tiene? ¿Puede ayudar a los alumnos a aprender mejor? ¿Qué puedo trabajar? Existen diversos tipos juguetes educativos muy interesante. En esta oportunidad analizaremos el puzzle como herramienta pedagógica.
Mejora la memoria visual. Hacer un puzzle implica tener un esquema previo de la imagen que se quiere construir y recordar en qué lugar se tiene que colocar la pieza. Con lo cual, la observación será una capacidad necesaria que se ejercitará con este juego.
Desarrolla la concentración. En relación al punto anterior, tener que fijarse en una determinada pieza que se debe encajar en un lugar concreto, requiere que el alumno o alumna preste cierta atención.
Estimula la inteligencia espacial y lógico-matemática. Los rompecabezas permiten la representación mental de los espacios bidimensionales y tridimensionales, además de comprender, manipular y modificar las configuraciones de un espacio determinado. A la misma vez, también se pueden trabajar conceptos matemáticos de menos a más abstractos (figuras geométricas, permutaciones, estadísticas, algoritmos…), analizar problemas y resolverlos de forma lógica, etc.
Mejora la psicomotricidad. Cuando son pequeños, la manipulación de las piezas de un puzzle y encajarlas en un espacio determinado supone un gran trabajo de motricidad fina y de coordinación óculo-manual importante. Estas dos habilidades serán imprescindibles para, posteriormente, aprender a escribir.
Permite el ensayo-error. Esta técnica deja al alumnado equivocarse y darse cuenta del error para volver a intentarlo hasta realizarlo correctamente, potenciando a su vez el manejo de la frustración.
En definitiva, el puzzle es un recurso ideal para trabajar tanto dentro como fuera del aula a cualquier edad y que se convierte en un juego educativo para los niños y niñas que fomenta el desarrollo de varias competencias. ¿Te animas a utilizar este recurso en tus clases?